martes, 2 de febrero de 2010

Historia de un escape

Era un enemigo hábil. Por lo tanto era necesario aprovechar las ventajas naturales y acondicionar el campo de batalla para tratar de emboscar al adversario. Debía pagar con sangre su desatino, valiente, pero desatino al fin y al cabo.
Se le advirtió por primera vez una noche anterior, eran casi las 0300 hrs. cuando, ejecutando una misión para abastecer de líquidos a la base se le descubrió en la bodega hurtando las recién adquiridas provisiones para la tropa. He de admitir que fue una sorpresa muy grande. Al verse descubierto el cobarde huyó rapidamente para guarecerse debajo de la caja térmica. Un movimiento poco astuto pues se encontraba totalmente rodeado, autoemboscado.
Sin embargo después de un largo y concienzudo análisis de la situación, se remitió al concepto de economía procesal puesto que el eliminar al enemigo requería de una operación calculada y sobretodo el deshacerse del cadaver requería trasladarse allende los territorios de la base, donde el clima era por demás inhóspito y gélido. Era un sólo elemento y era poco probable que pudiera causar un daño mayor entonces se llevó a la decisión de esperar al otro día con la esperanza de que al ver el retiro se confiara y regresara a su madriguera dejando de molestar. Después de todo no se había lllevado gran cosa, apenas una migajas.
Llegó un nuevo día y se dio por hecho que el intruso había regresado. Se procedió a inspeccionar los daños que éste había causado y efectivamente fueron mínimos pero se tuvieron que tomar medidas correctivas según el protocolo.
Estábamos en la preparación de los alimentos cuando sucedió. Qué tan grande fue mi sorpresa al ver que el huidizo cobarde no se había ido sino que se atrevió a esconderse detrás de los hornos. Francamente me tomó por sorpresa (casi me asustó) pero corrió de nuevo a refugiarse bajo la caja térmica.
Craso error. Ahora esto era personal, mi ira se encendió en tan modo que me arrepentí de mi misericordiosa decisión de la madrugada y juré que ese día sacarría un cadaver de mi base. Por quién me toma al atreverse al regresar después de que lo vi? Y sobretodo quién se cree para "espantarme" así? Definitivamente tenía que morir.
Una vez que preparé el terreno (después de todo se había metido en mi territorio), ajusté mi uniforme y sujeté mi arma con determinación. La estrategia estaba dada, bloquee los accesos 1 y 2 cerrando herméticamente los portales y coloqué un parapeto que impedía (según yo) que saliera del área; mandé a quitar todos los objetos que pudieran servir a mi enemigo de refugio, el área estaba despejada, despejadísima diría yo; sujetando el atomizador de gas tóxico disparé hacia la caja térmica esperando con mi otra mano el momento adecuado de accionar mi arma.
Pensé que intentaría resistir el mayor tiempo posible y al verse acorralado por el gas saldría por un extremo de dónde no pasaría gracias a mi pronta acción.
Cuál sería mi sorpresa al ver que pocos segundo después de disparar el gas el bribón saldría raudísimamente, en línea recta hacía mí, sinceramente me tomó por sorpresa accioné mi arma con la mano derecha pero erré y causé daño al tanque de agua potable, segundos después vi como la rata asquerosa incríblemente pasaba por un pequeñísimo intersticio en mi parapeto y se introduciá por la coladera que descubrí era el acceso que le permitió internarse en mi departamento. Maldecí levemente y recogí la tapa del garrafón que había tirado cuando le di el escobazo, en mi otra mano todavía tenía el Raid y seguía preguntándome como ese mugroso ratón que había visto en la noche, se había comido mis tortillas y se había escondido detrás de la estufa para meterse debajo del refri (otra vez) había escapado por el huequito entre la pared y mi cama volteada para meterse a la coladera. Vi que la coladera estaba mal puesta o más bien no estaba puesta y la volví a colocar por lo que ya no podrán entrar más ratones. Al parecer creo que después de todo no estuvo mal mi fracaso pues no tuve que limpiar tripas de rata o sacar cadáveres en bolsas del súper, él se fue, regresó con su familia y pues tendré que comprar más tortillas.

2 comentarios:

Eduardo dijo...

ahahhahaha nice....


"basado en historias de la vida real" :P

Jediael dijo...

That's it!