lunes, 14 de febrero de 2011

¿Cómo escribir una carta de amor?

El día de ayer precisamente (víspera del 14 de Febrero) encontré en el periódico local, en el suplemento comercial especial del día del amor y la amistad, un artículo titulado "¿Cómo escribir una carta de amor?". Mi grata sorpresa no fue tanta como mi decepción al leer el contenido: sumamente pobre e intrascendente; hasta me atrevo a pensar que lo redactó una máquina o un buscador de internet que se cree a sí mismo un dios falso.
Es por eso que sentí una especie de celo santo y creí mi deber redactar un artículo que fuera digno de este título así que, empecemos:

Primero; como tu existencia misma, todo empieza con su nombre. Así que harás bien iniciando tu misiva con el nombre de tu persona amara, o con algún sinónimo: "Vida mía", "Preciosidad extrema", "Luz de mi alma", etc. (El grado de melosidad sólo tú lo sabes y has de regularlo a tu gusto y según límites acostumbrados). Si logras el éxito en esto es muy probable que el mismo te acompañe en toda la carta pues es bien sabido por todos que lo que bien empieza culmina mejor.
Una vez que tu músculo del amor se activa al recordar su nombre es bueno que definas un tema general de tu romántica epístola. Algunos temas que sugiero son: "Un intento más de capturar con palabras la belleza que te acompaña desde la corona de tus cabellos hasta tus gráciles pies", "Reflexión undécima sobre el porqué mi verdadera existencia se inauguró con tu mirada", "Un beso tuyo. Reacciones en cadena difíciles de explicar pero que me encanta disfrutar", "Sobre lo que pasa por mi mente antes, durante y después de decirte Te amo", "La verdadera historia de cómo casi muero mientras tú te decidías a darme el sí" Etcétera. Aunque a veces dentro de este género literario se produce un fenómeno muy curioso pues puede que abordes varios temas a la vez y aún así tu carta siga siendo releída con una sonrisa por varios años, es un fenómeno que muchos investigadores amargados no han podido explicar todavía.
Y es que más que un tema, debes tener claro tu objetivo: Escribes porque le amas. Escribes para que un poco de esa pasión y ese bendito ardor que el creador depositó en ti se quede impregnado en esa hoja de papel y de repente en un futuro distante, cuando haya carencia de caricias y abundancia de dificultades tu ser amado pueda acudir a tu carta y volver a oler el perfume de tu romance y escuchar el canto de tu poesía desordenada pero apasionada. Escribes porque es tanto, tan grande y tan inquieto este sentimiento tuyo que te es necesario expresarlo en multidiversas formas: un guiño del ojo derecho, un desentonado cover, una paleta de bombones, una puerta abierta, un reclamo que te comes, un abrazo inesperado, un desembolso de más de 100 pesos, una ración menos de comida para ti, un retraso en la compra de tu videojuego favorito, una desvelada por un examen que no es tuyo y claro, una carta como la que intentas y lograrás escribir. Pueden ser muchas las descripciones del objetivo pero la primera es bastante: Escribes porque le amas, entonces solamente escribe que le amas.
Escribe que le amas, que le amaste y que le amarás. Escribe cómo le amas, cuándo le amaste por primera vez, a pesar de qué y contra qué le sigues amando, pero nunca, por favor, nunca intentés escribir el porqué. La experiencia me ha regañado cada vez que lo he intentado hacer.
Creo que lo básico está ahí, y aludiendo un poco al ya mencionado título he solamente de agregar que debes escribir una carta de amor precisamente así; con mucho amor, con nada de pretensión y mucho menos algún interés. Debes sazonar tus letras con sonrisas, con alegría, con bellos recuerdos, con los colores que residen en el iris de sus ojos, con la música que escuchas cuando logras hacerla reír, con el aroma precioso que percibes cuando en sus labios se forma tu nombre, con ese calor que logran sus corazones al unise incluso en la desesperante distancia, tienes que lograr que mientras te lea saboreé las dulces e inigualables mieles del amor puro.
Por último, has de despedirte firmando e identificándote. Ya sea con tu nombre o con el mote que gustes. Yo personalmente te sugiero agregarle al principio las palabras "Eternamente tuyo(a)" pues éstas dos palabras funcionan como un epítome perfecto para el documento en el que vaciaste tus más altos y profundos sentimientos. Además de que demuestra los buenos modales que tienes y la disposición a servirle por el resto de tus días, le refrendas tu entrega incondicional.
No sé si sea oportuna mi contribución pero espero con el corazón que en algún momento lo sea y sirva para hacer de este mundo un lugar más romántico y menos como es. 
Te deseo un genial y grandioso día!

1 comentario:

marcela urrego orozco dijo...

Que buen escrito y que importante consejo para aquellos que les cuesta expresar con las mejores frases lo que brota en lo mas profundo de su ser.
Querido amigo lo tomare en cuenta para mis próximos escritos de Amor y !claro comparto contigo la forma de culminar una carta!
con un Eternamente tuyo(a)".

Saludos desde Colombia