martes, 20 de enero de 2009

Frase de la semana.


"Cuando le miro a los ojos pienso que es mi perro. Pero cuando lo devuelvo a la tienda, él corre y mueve la cola para saludar al próximo cliente. Entonces me percato que es un perro de alquiler"
Alguna japonesita que se llama Kaori.

Jajaja. La verdad es que en el momento en que lo leí no pude resistirme y me dije "Este aforismo excéntrico debe estar en mi blog". Y es que en Japón están muy pero muy adelantados con relación a occidente; rentan mascotas, y hasta parientes, pueden ver la nota completa aquí.
La verdad ya no sé hasta qué punto es risible o preocupante esta situación. Qué pasará por el conciente interior de los nipones que hacen rentable una empresa que destacaría en latinoamérica por su ridiculez? Realmente detrás de la incólume economía asiática y debajo de su axiologiquísima sociedad se esconde un espíritu endeble con un pavoroso en ingente terror a la soledad? Osease, sienten tan miserable su existencia dentro de una sociedad numerosa y próspera que pagan una buena cantidad de dinero por artificiosa y temporal compañía?
Se ha dicho por mucho tiempo que si quieres viajar al futuro viaja a Japón pues ese país constituye un reflejo futuro de la sociedad humana. Si esto fuera cierto quiere decir entonces que dentro de algunas décadas seremos tantos en este mundo azul que irónica y paradójicamente nos sentiremos cada vez más y más invadidos por una extraña soledad? Lo cual nos alentará a poner en renta animales y personas que finjan querernos con lo que paliaremos nuestro dolor perenne. Llegaremos a un punto en que el afecto se podrá poner en oferta? Reflexionemos, mientras tanto ríamonos (con precaución) de nuestros cada vez más excéntricos hermanos japoneses.