lunes, 11 de mayo de 2009

La omnipresencia de la fealdad audiovisual

Curioso que esta frase no salió de otro lugar sino más bien de un libro.
Creo firmemente que si alguna frase pudiera describir un poco nuestra era actual sería ésta, creo que estamos viviendo en la época de la omnipresencia de la fealdad visual. Y para muestra hagamos un simple ejercicio, le suplico al lector analice el espacio que le rodea en dígamos no sé. . .10 metros alrededor y trate de no encontrar algún monitor por pequeño que sea que no irrumpa en la cotidianeidad apasiva de un día normal. Imposible no es cierto?
Ya sea un celular, un reproductor de música, una televisión o una computadora, un autoestéreo. . . los monitores nos han dominado y han esclavizado a la humanidad haciéndola dependiente de ellos. Son actualmente muy pocos los lugares que se salvan de la invasión, están en las escuelas, en las oficinas, en las fábricas, en los aeropuertos, en los centros comerciales, en el súpermercado, en las paradas de autobuses, en los autobuses, en los restaurantes, en algunas iglesias, en fin. . .los monitores de muchas luces y varios sonidos residen pululantes entre nosotros.
El problema no está en los monitores en sí, sino en lo que en ellos se proyecta lamentablemente por lo menos en este país la fealdad es el común denominador; programas basura, publicidad insultante, propaganda política, y demás esperpentos viven constantemente encerrados (aparentemente) en los monitores de todo el mundo y lo que es peor nos hemos vuelto adictos a ellos, necesitamos la insolente luminiscencia de un monitor para hacer nuestras actividades cotidianas, trabamos, comemos, estudiamos, hacemos todo en compañía de un monitor, incluso aquellas actividades esencialmente auditivas las hemos hecho visuales como es el caso de la música, acaso no un autoestéreo o un ipod se pagan mejor en cuanto más grande sea la pantalla?
Necesitamos de ellos; las pantallas, los monitores, gobiernan sobre nuestras vidas y no nos hemos dado cuenta o peor no queremos darnos cuenta o fatal ya nos dimos cuenta y nos vale. Yo me he dado cuenta, de repente he sido desconectado de la Matrix y lo he descubierto pero al parecer es muy tarde pues actualmente me encuentro recibiendo el fulgor de un monitor ajeno en mi cara puesto que la pantalla de mi laptop ha sido dañada y no tengo más remedio que buscar un paliativo, una suplente para mi pantalla ausente pues la requiero para seguir escribiendo porque aunque es una certeza absoluta lo de la era de la omnipresencia audiovisual yo aún lucho contra la fealdad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

LA TECNOLOGIA A LA ORDEN DEL DIA...SERA KE EL DESTINO NOS HA REBASADO????

Jediael dijo...

Tal vez. . .

lA pesetA dijo...

yo ya qiero qe se comercializen por 5 pesos las pantallas de hologramas para llevarlas a todos lados....xtragenial